Francisco Torres
Montealegre
Secretario de
Relaciones Internacionales de Fecode
Bogotá,
agosto 5 de 2013
Cel. 3107785972
Sin fondos, sin poder garantizar
las mesadas pensionales con sus recursos, debiendo cesantías a miles de
maestros, bajo la presión de otras tantas miles de demandas por la mora en
pagar dichas prestaciones, con demandas de veinticinco mil docentes por no
haberles liquidado todos las factores salariales para la pensión, colapsada la
prestación de los servicios de salud, en suma, en una crisis terrible, el Fondo
de Prestaciones Sociales del Magisterio se encuentra bajo la amenaza de
desaparecer por obra de las decisiones del Gobierno de Santos que, para colmo
de males, espera darle el golpe final con dos reformas que ya vienen cocinando,
los proyectos de ley ordinaria de salud y de pensiones.
Creado por la ley 91 de 1989 el
Fondo es un patrimonio de los maestros colombianos que, no obstante que no se
le diera en aquellos tiempos cinco años de vida, lleva más de dos décadas de
existencia garantizando el régimen especial de salud y pensional del magisterio,
además de las cesantías. Pero el Fondo está sin fondos, sus reservas técnicas o
portafolio que en 2008 ascendían a ochocientos mil millones de pesos se han
visto reducidas a su mínima expresión, apenas quince mil millones de pesos. La
razón, el Gobierno Nacional y las entidades territoriales no han pagado lo que
le deben. El último cálculo actuarial arrojó una deuda de 88 billones con el
Fondo, la Nación con 56 billones y las
entidades territoriales con 32 billones. Como la Nación se ha visto obligada a
girar año tras año para las pensiones la deuda se reduce en una medida que un
estudio actuarial que adelanta el Ministerio de Hacienda debe revelar en el mes
de septiembre. Ese es el problema fundamental que afecta al fondo. Santos, en
lugar de transferir lo que por ley le corresponde al Fondo del magisterio ha
buscado soluciones “ingeniosas” como desviar más de seiscientos mil millones de
pesos de la atención de la salud al pago de las pensiones, llegando al extremo
que los maestros pensionados están pagando parte de sus propias mesadas. Con
ello, por supuesto, no ha resuelto el problema pero sí ha llevado el servicio
de salud a la debacle en que se encuentra, con lo que de un problema ha creado
dos.
Otra consecuencia, no menor, es
la negligencia, para usar un término benigno, en los pagos que debe hacer por
concepto de cesantías y pensiones. El Gobierno, pese a que grita a voz en
cuello que defiende el erario público, espera a que se amontonen las demandas
cuyos fallos pueden arruinar por completo al Fondo. Quizás es lo que espera
para justificar su desaparición.
La ley estatutaria de salud,
monumental engaño contra el pueblo colombiano que deja intacta y refina lo peor
de la ley 100, deja abierto el camino para que en la ley ordinaria se le dé el
golpe final al régimen especial de salud. Y ante un gobierno tan malicioso hay
que preguntarse si la tragedia del servicio de salud de los maestros y sus
familias ha sido profundizada, además, con la segunda intención de que a la
hora de la aprobación de la ley ordinaria los maestros no defiendan su régimen
de salud.
El proyecto de reforma pensional que
presentara el ministro Pardo de Trabajo a la comisión de concertación laboral y
que comentamos en anterior artículo, destruiría de un tajo nuestros derechos
pensionales, reduciéndonos a pensiones equivalentes a un salario mínimo. El
Fondo desaparecería o se convertiría en
una sombra de sí mismo.
Los maestros colombianos que
acabamos de realizar exitosa y masivamente la movilización del primero de
agosto como preparación para el paro nacional levantamos como primera bandera
de nuestra lucha la defensa del régimen especial de salud, cuya cierta y real
existencia sólo es posible en el marco del Fondo de Prestaciones Sociales del
Magisterio.

2 comentarios:
Es preocupante lo que está ocurriendo, siento que el gobierno nos tiene las manos atadas. Pero surge la esperanza al saber que hay personas competentes luchando por nuestros derechos adquiridos, aunque tambien hay indiferencia de parte de los docentes en cuanto a la participación en la lucha
Es preocupante esta información aunque se veía venir.El gobierno ha tratado por todos los medios de atarnos las manos para derrotarnos. Gracias a nuestros líderes sindicales por mantenerse en pie de lucha
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